El joven japonés que, con 12 años, lo ha dejado todo para dedicarse profesionalmente a Fortnite

Un caso poco común, ha generado cierta polémica en las últimas horas

Tarou, un joven gamer japonés de 12 años, ha generado un intenso debate tras anunciar que abandonará la escuela tras terminar la primaria para dedicarse completamente a los esports. La decisión, respaldada por sus padres, busca permitirle entrenar hasta 14 horas diarias en busca de clasificar para la Copa Mundial de Fortnite. Con más de 230,000 seguidores en YouTube, el pequeño prodigio ha dividido opiniones entre quienes apoyan su determinación y quienes cuestionan sacrificar su educación formal.

El joven comenzó a jugar videojuegos a los 3 años y en 2020 abrió su canal bajo la guía de un jugador profesional. Según sus padres, Tarou ya era capaz de derrotar a jugadores profesionales cuando cursaba segundo de primaria. Sin embargo, la polémica ha alcanzado tanto a Japón como a la comunidad internacional de esports, donde muchos se preguntan si este tipo de decisiones son realmente beneficiosas para menores de edad.

El caso de Tarou: entrenar como los profesionales

«Los mejores jugadores en estas competiciones están mejorando constantemente. Si quiero alcanzarlos o superarlos, practicar menos de 10 horas al día no será suficiente«, explicó Tarou al justificar su decisión. El pequeño gamer busca competir en la Copa Mundial de Fortnite, donde los premios pueden alcanzar cifras millonarias. Para lograrlo, considera que ir al instituto sería un obstáculo que le impediría dedicar el tiempo necesario al entrenamiento intensivo. Algo que todos hemos pensado de pequeños pero que nunca pudimos hacer, con razón. Sin embargo, en este caso, sí que lo permiten sus progenitores.

Su padre defiende la decisión comparando las exigencias: «Los atletas tradicionales entrenan unas cinco horas al día, pero en los videojuegos, los jugadores pueden entrenar durante 13 o 14 horas«. Además, señaló que los mejores competidores del servidor asiático practican más de 10 horas diarias de forma constante durante años. Por tanto, asistir a clases todos los días dejaría a Tarou exhausto y sin el tiempo concentrado que necesita.

Sin embargo, la situación plantea dudas sobre el bienestar del menor. Los padres revelaron que en una ocasión jugó durante 28 horas seguidas sin descanso, concentrándose tanto que se orinó encima porque olvidó ir al baño. Mientras que ellos lo ven como muestra de su talento natural, expertos en salud infantil advierten sobre los riesgos físicos y mentales de semejantes jornadas.

Jugadores profesionales: ¿cuál es la edad adecuada?

El caso de Tarou no es único, aunque sí excepcional por su corta edad. Los investigadores estiman que los jugadores de esports normalmente se convierten en profesionales entre los 16 y los 18 años, tras haber jugado competitivamente durante 2 a 6 años. La mayoría de las competiciones profesionales establecen límites de edad mínima, generalmente en torno a los 13-16 años según el título y la región.

Por otro lado, los jugadores profesionales de esports tienen una media de edad de retiro de 24 años, una cifra sorprendentemente baja comparada con otros deportes. Esta corta carrera se debe principalmente al desgaste físico de las largas jornadas frente a la pantalla, el burnout mental y la necesidad de reflejos extremadamente rápidos.

El debate sobre la edad ideal para iniciarse profesionalmente en los esports continúa abierto. Por un lado, empezar joven permite desarrollar los reflejos y habilidades necesarias. No obstante, casos como el de Tarou generan preocupación sobre las consecuencias de abandonar la educación formal tan pronto. La industria de los esports sigue evolucionando, pero todavía carece de regulaciones claras sobre la protección de menores y sus condiciones laborales.