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Crown, el rostro del sufrimiento

«Creo que ha llegado la hora de dejarlo ir«. Con una emotiva pero concisa carta de despedida, Lee Min-ho «Crown» ha puesto fin a su carrera y al sufrimiento. El coreano fue azotado directamente por la depresión, ese mal endémico que tanto ha crecido en los últimos años, especialmente durante la pandemia. Aunque el medio no es ni mucho menos el único jugador profesional que dentro de los deportes electrónicos ha tenido problemas con la salud mental, sí ha sido una de sus caras visibles.

Su carrera no se reduce ni mucho menos a los malos Worlds que tuvo con Gen.G en 2018 ni a la caída que tuvo en CLG este último marzo tras un buen 2019 con OpTic Gaming. Sin embargo, a pesar de haber demostrado en más de una ocasión su grandeza, los pensamientos negativos generaron en Crown una niebla de desánimo imborrable que no le han permitido disfrutar al completo de League of Legends. Hablamos de alguien que, incluso en su despedida, se reprochaba no haber trabajado lo suficiente durante sus primeros pasos en los esports.

Un comienzo difícil

Crown en los Campeonatos Mundiales de 2016 | Foto vía Riot Games

Para entender uno de los propios muchos reproches él mismo se hace, el pasado clave. Crown empezó su carrera como jugador profesional de League of Legends frustrado tras no conseguir tener éxito en Starcraft II. Su sueño era conseguir el «Ratón Dorado» y seguir los pasos de Lee Jae-dong «Jaedong«, uno de los grandes nombres propios de la escena coreana del MOBA de Blizzard. Finalmente, su sueño se vio truncado por no contar con el nivel individual suficiente.

Crown se pasó definitivamente a League of Legends, donde sí pudo competir al máximo nivel. Debutó en 2014 -cuando por entonces era conocido como Shadow- de la mano de Team 58, un equipo de la CBLOL, y posteriormente jugó en KaBuM! Black. Sin embargo, el lugar en el que debutó pasó a ser un argumento en su contra. ¿Cómo era posible que un jugador coreano debutara profesionalmente en Brasil cuando Corea del Sur estaba consolidando su hegemonía? Ese mismo motivo hizo que el medio pasara a ser en cierta parte un «meme» para su comunidad, algo que le forzó a ir a contracorriente desde un inicio.

El dolor de la derrota

Crown abandonando el Staples Center | Foto vía Riot Games

A pesar de no empezar con un relativo buen pie, Crown volvió a Corea del Sur en mayo de 2015 gracias a Samsung Galaxy. El medio se estrenó en la League of Legends Championship Series (LCK) en el Summer Split de la quinta temporada en un contexto ideal: sin presión. Samsung se encontraba en un proceso de reconstrucción tras los malos resultados en el Spring Split, por lo que el medio podía desarrollarse sin miedo al fracaso. Ya en 2016 el equipo comenzó a aspirar a mejores resultados, especialmente tras el fichaje de Kang Chan-yong «Ambition«.

No obstante, en esa misma sexta temporada Crown pasó de ser un segundo plato a estar en el epicentro de los focos. En un contexto en el que ROX Tigers y SK Telecom T1 eran los claros protagonistas del League of Legends internacional, Samsung Galaxy se coló en Worlds tras eliminar a KT Rolster -subcampeón del Summer Split de 2016- en el torneo regional. En menos de un mes, el conjunto llegó a la gran final del Mundial. Samsung, que llegó a la cita definitiva tras superar el lado «fácil» del cuadro, se quedó a un solo mapa de vencer al todo poderoso SKT. A su favor jugaba que su rival era el gran favorito, pero una vez más, el ‘cómo’ influyó más que los propios hechos.

En aquella serie al mejor de cinco Crown demostró ser el único jugador capaz de competir a Lee Sang-hyeok «Faker» de tú a tú en todo 2016. Sin embargo, ese mismo motivo que podía haber supuesto un orgullo para él, acabó siendo el principio de su fin. «Mi mente estaba en blanco, me sentía vacío» aseguraba en Chase Your Legend. El hecho de tener tan cerca la gloria supuso el inicio de su destrucción particular, ya que ante el gran sabor de boca que generó, preguntas con el «y si» como arranque empezaron a inundar su mente.

La expectativa, ese gran enemigo

Crown en los Worlds de 2017 | Foto vía Riot Games

El dolor de esa gran derrota provocó que a partir de 2017 Crown no volviera a ser el mismo. A lo largo de toda la LCK su rendimiento individual fue inferior, pero Samsung Galaxy repitió el procedimiento de 2016: eliminó a KT Rolster en el torneo regional y mejoró radicalmente en Worlds. Samsung demostró ser un especialista en las fases eliminatorias tras eliminar a Longzhu Gaming, favorito del torneo, y llegar por segunda temporada consecutiva. En Shanghái les esperaba SK Telecom T1, su verdugo en el año anterior, pero el destino cambió.

Samsung Galaxy cobró su venganza contra SKT con un dominante 3-0 que dejó frío a todo el mundo. En esa final tanto Park Jae-hyuk «Ruler» como Ambition fueron los nombres propios de la serie al mejor de cinco, pero Crown también fue esencial. «Cuando practicábamos para las finales, llegamos a la conclusión de que Malzahar estaba OP. Podías perder la línea, pero no la partida» aseguró el medio en DUOS. El coreano relegó en el Profeta del Vacío ya que «el counter de Faker era un CC de point-and-click«. Con esa habilidad definitiva denegó al rey demonio cualquier margen de maniobra y, de la mano del resto de sus compañeros, se llevó la Copa del Invocador a sus vitrinas.

Sin embargo, la negatividad ganó su partido particular contra la alegría de ganar el torneo más importante de League of Legends. En boca del propio Jo Yong-in «CoreJJ«, Crown «se preocupaba mucho de las reacciones de los fans». Tras ver que era objeto de críticas desproporcionadas por usar Malzahar, se hundió del todo «al no ser lo que la gente quería«. Que sus compañeros valoraran positivamente su trabajo y su figura no sirvió de nada. La sombra de la depresión acechó y absorbió definitivamente al coreano por el mismo motivo que a otros muchos deportistas de élite: por la obsesión de querer cumplir unas expectativas.

Sobre la depresión

Desgraciadamente la depresión no solo ha afectado a la carrera de Crown. Según la OMS, actualmente más de 300 millones de personas en todo el mundo la padecen. Un estado de ánimo irritable, la dificultad para conciliar el sueño, el odio a uno mismo o la inactividad de actividades inusuales son algunos de los muchos síntomas de esta enfermedad. Ponte en contacto con un profesional en el caso de necesitar ayuda.

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